El pasado 24 de febrero, Fundación Educacional Oportunidad en conjunto con la Subsecretaría de Educación Parvularia y la Asociación Chilena de Neuroprendizaje, realizó el webinar “Generando un entorno positivo para niños y niñas en contexto de pandemia” en el marco de la campaña #JuguemosEnVerano . El foco estuvo en los niños/as más pequeños, de 0 a 6 años, pero también se abordaron consejos que aplican para niños/as de todas las edades.

En esta instancia se conversó sobre diversas formas en que los adultos pueden generar un entorno positivo para los niños y niñas, potenciando su bienestar y desarrollo. Esto es especialmente relevante en el contexto de pandemia, donde el teletrabajo y la educación a distancia han transformado la forma en que adultos y niños/as se vinculan ¿Qué nos dicen las neurociencias sobre el efecto de un ambiente positivo en el desarrollo de los niños/as? ¿Qué estrategias concretas podemos utilizar para generar estos ambientes? ¿De qué manera impacta en los niños/as la forma en que reaccionamos como adultos al estrés y la incertidumbre de la pandemia? A continuación, te dejamos algunas ideas clave:

Las 3 A: Apego, Autoconcepto y Autoestima

Joaquín Triandafilide, director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, nos explica que la primera A, de Apego, se relaciona con una necesidad humana básica: la de pertenecer. Los niños y niñas necesitan sentir que pertenecen a su familia, a su establecimiento educacional, a un grupo de amigos. Para que los niños/as sientan este apego y este sentido de pertenencia, el contacto físico, los abrazos y las miradas son clave. Esto significa encontrar algunos momentos al día en los cuales dedicar a los niños/as tiempo, atención y afecto.

La segunda A, de Autoconcepto, se relaciona con lo que el niño o niña acostumbra a pensar sobre sí mismo. Este “libreto”, como le llama Joaquín, se comienza a formar desde que somos muy pequeños y se va llenando con el contenido que nuestros grupos de pertenencia nos dicen sobre nosotros mismos: en qué somos buenos, en qué destacamos y cuáles son nuestras debilidades. Esto nos invita a preguntarnos: ¿Qué le estoy diciendo al niño o niña que está a mi lado sobre cómo lo veo? y ¿Cómo eso impacta en como él o ella empieza a construir una imagen de sí mismo/a?

La última A, de Autoestima, está muy relacionada con el autoconcepto: a partir de lo que el niño o niña piensa sobre sí mismo/a se configura lo que siente por sí mismo/a, es decir, las ideas se transforman en emoción. La manera más eficiente de ayudar a los niños/as a desarrollar su autoestima es a través del uso del lenguaje verbal apropiado. Qué le digo, cómo lo digo y cuándo lo digo puede ser un gran aliado en el desarrollo de la autoestima de los niños/as, por ejemplo, cuando usamos palabras de aliento y felicitaciones por sus los esfuerzos. Sin embargo, el lenguaje verbal también puede convertirse en enemigo, cuando utilizamos el sarcasmo o palabras hirientes.

5 principios para generar ambientes positivos

Durante nuestro webinar, Elisa Ibieta, profesional del departamento de gestión curricular de la Subsecretaría de Educación Parvularia, nos contó sobre la iniciativa “5 principios para el desarrollo de los primeros años”. Esta busca ofrecer a las familias 5 consejos simples de aplicar para promover ambientes positivos y fomentar el desarrollo integral de los niños y niñas desde el nacimiento a los 3 años de edad. A continuación, te contamos brevemente sobre ellos:

1. Dale todo el amor y controla el estrés: los niños/as aprenden a confiar en los adultos que los rodean cuando nos relacionamos con ellos afectuosamente y respondemos a sus necesidades. Por esto, es muy importante establecer relaciones amorosas y manejar con calma situaciones complejas que puedan generar estrés. María Virginia López, Jefa del Área de Gestión Educativa de Fundación Educacional Oportunidad, destaca el abrazo como una estrategia simple y muy útil para calmar situaciones de estrés con los niños/as.

2. Háblale, cántale y señálale las cosas: la interacción social recurrente con adultos cercanos y conocidos es clave para el desarrollo del lenguaje de los niños/as. Cuando les hablamos con gestos y movimientos del cuerpo, los niños/as amplían sus posibilidades de comprensión y conexión con su entorno.

3. Cuenta, agrupa y compárale las cosas: los niños/as tienen un interés natural por observar y manipular los elementos del mundo que los rodea y comprender sus características. Cuando jugamos con ellos a agrupar, organizar, comparar y contar objetos de la vida cotidiana, esto los ayuda en el desarrollo de sus habilidades matemáticas.

4. Exploren mediante el movimiento y el juego: el movimiento y el juego son actividades naturales y necesarias para el desarrollo del cuerpo, la creatividad y la conexión de niñas y niños con su entorno. Para potenciar esa curiosidad natural, los adultos debemos crear espacios para fortalecer habilidades de manipulación y desplazamiento a través del juego y la exploración.

5. Lean y comenten cuentos: leer con los niños/as es una oportunidad para favorecer su desarrollo lingüístico, cognitivo y emocional. Durante la lectura los adultos utilizamos un lenguaje más variado, oraciones más completas y variamos nuestro tonos de voz, enriqueciendo la comunicación. Así, los niños/as amplían su vocabulario y desarrollan la creatividad y su conocimiento del mundo.

Pandemia: miedo, esperanza y autocuidado

¿Cuál es el efecto de la pandemia en las familias y la forma en la que se relacionan? Esta fue una de las preguntas más sugeridas por los participantes del webinar. El miedo ha jugado un rol central, nos explica Joaquín. Esta emoción, como cualquier otra, es funcional para el ser humano, por lo que no es buena ni mala de por sí. De hecho, el miedo nos ayuda a escapar de situaciones que pueden ser peligrosas para nosotros. Sin embargo, cuando el miedo toma un protagonismo demasiado importante, puede afectarnos de manera negativa. Cuando escuchamos una y otra vez sobre la cantidad de contagios, el desempleo, entre otras, nuestro cerebro se puede “paralizar” y nos puede costar procesar otro tipo de emociones. Esto lleva a que podamos actuar de manera irracional, por ejemplo, como ocurrió cuando las personas comenzaron a acaparar productos del supermercado al comienzo de la pandemia.

Ahora bien, como adultos tenemos más recursos para detenernos y reconocer que nuestras acciones están siendo irracionales, pero para los niños/as es más difícil. Debemos recordar que los niños y niñas aprenden muchas cosas por imitación, a través de las llamadas “neuronas espejo”: cuando nos ven asustados, se asustan, y cuando nos ven estresados, se estresan. Es por esto que los adultos tenemos que ser cuidadosos en las emociones que les transmitimos a los niños. Si bien es cierto que las familias han pasado por momentos muy difíciles, es importante intentar desarrollar junto a los niños y niñas el antídoto del miedo: la esperanza. Esto no significa negar lo que está ocurriendo, sino ser capaces de mirar hacia un horizonte en que las cosas pueden estar mejor.

Para lograr esto no podemos pasar por alto el autocuidado ¿Cómo vamos a transmitir emociones positivas a nuestros niños/as si no nos cuidamos nosotros mismos primero? Joaquín cierra el webinar con un consejo simple: encontrar un momento para estar a solas. Esto no es fácil, pero vale la pena hacer el esfuerzo para encontrar un momento en el que hagamos algo que nos gusta y, si es posible, tomarnos unos momentos para reflexionar ¿Cómo quiero vivir este día? ¿Cómo puedo contribuir a generar un ambiente positivo para las personas con las que vivo y quiero?

Para profundizar en los contenidos de este blog, te dejamos el video del webinar completo: