“Durante toda mi vida he pensado: ‘Dios, no es posible que este desierto esté aquí por nada, que aquí no haya nada’. Siempre pensé que debía contener algo valioso”.

Las palabras pronunciadas por Andrónico Luksic Abaroa al final de su exitosa carrera reflejan el espíritu aventurero y emprendedor con el que vivió intensamente sus 78 años. Una historia que forjó recorriendo el desierto, a bordo de una camioneta, siempre acompañado de una picota y un casco minero, explorando en busca de oportunidades que fueran “fuente de progreso para las generaciones futuras”.

DON ANDRO CDO JOVEN EN DESIERTO 2

Andrónico Luksic Abaroa (al medio) en el desierto,  durante la década del 50.

Hijo de un inmigrante croata, Policarpo Luksic Ljubetic, quien llegó a principios de 1900 a la ciudad de Antofagasta, y de Elena Abaroa, integrante de una familia de origen chileno-boliviano residente en Calama, él demostró desde muy joven un enorme talento para los negocios. Así como encontró vetas de cobre en el desierto, fue innovando y desarrollando diversas empresas que, gracias al esfuerzo de miles de colaboradores, han contribuido desde los años 50 al desarrollo de Chile y al bienestar de los chilenos.

Impulsado por su madre y siguiendo el ejemplo de su tío Juan Abaroa, los primeros pasos en el mundo de los negocios los dio mientras estudiaba Derecho en la Universidad de Chile, en Santiago, y una vez egresado, en Francia. Nunca se tituló de abogado. Prefirió abrirse camino gracias a su esfuerzo, instinto y talento para emprender. También gracias a su alegría, su capacidad para generar confianzas y hacer buenos amigos, y una cuota importante de buena fortuna: “Siempre he sido el primero en reconocer que la suerte ha tenido un lugar muy importante en mi vida”, afirmaba.

A los 23 años, volvió a su natal Antofagasta a hacerse cargo de la concesionaria automotriz de la Ford. Desde entonces, y hasta que optó por retirarse de los cargos ejecutivos y dejarlos en manos de sus hijos en 2002, fue construyendo uno de los grupos empresariales más diversificados y exitosos del país, presente hoy en el sector minero, financiero e industrial, en más de 120 países de los cinco continentes a través de los holdings Quiñenco S.A., Antofagasta PLC y las inversiones en la industria hotelera de Croacia.

Con el mismo ímpetu y mucha pasión, Andrónico Luksic Abaroa fue formando una familia que supo hacer frente a la adversidad. En 1953 contrajo matrimonio con Ena Craig, quien murió muy joven, en 1959, cuando sus hijos Andrónico y Guillermo tenían apenas cinco y tres años de edad respectivamente. Años más tarde, sobreponiéndose al dolor y la ausencia, conoció y luego se casó con Iris Fontbona, quien, además de volcarse por completo a ser madre de los dos hijos mayores, hizo crecer la familia, con el nacimiento de Paola, Gabriela y Jean-Paul.

Como padre y abuelo, procuró mantener siempre unida a la familia y transformó su casa en el balneario de Hornitos, al norte de Antofagasta, en epicentro de tradición, reunión y compromiso.

Involucró desde jóvenes a sus hijos en la administración de las empresas. Les traspasó paulatinamente la administración de su futuro, confiando en su capacidad: “La incorporación y el talento de mis hijos tienen mucho que ver con los logros del grupo Luksic… Para mi fortuna, han demostrado una habilidad y una capacidad de trabajo admirables, además de mantenerse unidos en toda circunstancia… Mis hijos saben que confío ciegamente en su destreza”, explicaba.

Tiempo antes de fallecer, en 2005 producto de un cáncer, afirmó: “Si tuviera que definir mi vida como empresario, diría que hay que creer que cualquier cosa es posible de hacer”.

 

Recuadro PELAMBRES

 50 años aportando a la sociedad

Foto

Andrónico Luksic Abaroa y alumnos del Instituto Agrícola Pascual Baburizza

Ese trabajo está inspirado en el legado social de Andrónico Luksic Abaroa, quien en vida impulsó la constitución de entidades sin fines de lucro que buscaban acercar a cientos de niños a una educación de calidad para permitirles acceder a mejores oportunidades de desarrollo y, como consecuencia, posibilitarles su movilidad social.

Los primeros aportes al desarrollo social de los chilenos los hizo en los años 60, cuando adquiere Carbonífera Lota Schwager e ingresa a la Fundación Federico W. Schwager, que había iniciado sus actividades en 1958. En 1966, siendo vicepresidente del directorio de la carbonífera, en una de las zonas más pobres de Chile, se integra al directorio de la fundación, que con el paso del tiempo ha seguido un largo camino hasta transformarse, en 2000, en la actual Fundación Luksic.

Algunos de los hitos en estas cinco décadas son:

• 1966: Andrónico Luksic Abaroa ingresa al directorio de la Fundación Federico W. Schwager.

• 1977: Inmobiliaria Bío-Bío S.A., perteneciente a la familia Luksic, gestiona el apoyo a un hogar de niños de escasos recursos de la zona del carbón.

• 1982: la Fundación Schwager dedica su actividad al apoyo del Hogar de Niños de Schwager.

• 1991: la Fundación Schwager compra las instalaciones del Instituto Agrícola Pascual Baburizza de Los Andes, que fuera creado en 1941.

• 1998: luego del impacto público originado por cuatro casos dramáticos de violación y homicidio infantil, Andrónico Luksic Craig crea Fundación Amparo y Justicia, destinada a brindar apoyo legal, psicológico y social a las familias cuyos hijos resultan víctimas de dichos delitos.

• 2000: la Fundación Schwager pasa a denominarse Fundación Andrónico Luksic Abaroa.

2000: Guillermo Luksic Craig crea la Fundación Ena Craig de Luksic, vinculada con distintas iniciativas del Hospital Infantil Calvo Mackenna, en el ámbito de la salud. Esta fundación, hoy presidida por su hija Antonia Luksic Puga, también ha desarrollado proyectos en apoyo de las comunidades en Ovalle e Isla de Pascua. Su enfoque actual es la construcción y atención de una casa de acogida en Santiago para albergar a niños y niñas en tratamiento médico, a quienes se les brindará apoyo integral mediante personal especializado.

• 2005: Andrónico Luksic Abaroa deja la presidencia de Fundación Luksic por motivos personales, y su hija Paola Luksic Fontbona, hasta entonces consejera de la fundación, asume en su reemplazo. Se incorpora como consejera Gabriela Luksic Fontbona.

• 2006: Andrónico Luksic Craig crea la Fundación Educacional Oportunidad, con el foco en mejorar las prácticas educacionales de los niveles de pre-básica.

• 2011: se crea la Fundación Educacional Luksic, como sostenedora del Instituto Agrícola Pascual Baburizza.

 

El Grupo Luksic y su actividad empresarial

empresas- AMSA

El holding Antofagasta PLC y su grupo minero Antofagasta Minerals, es el noveno mayor productor de cobre del mundo, con presencia en Chile en las regiones de Antofagasta (Antucoya, Esperanza y El Tesoro) y Coquimbo (Los Pelambres); y en la minería norteamericana, a través del proyecto Twin Metals, en Minnesota. También está presente en el transporte ferroviario con el Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB).
Más información: www.antofagasta.co.uk,  www.aminerals.cl.

empresas- Quiñenco

Quiñenco es el conglomerado empresarial más diversificado del país, presente en la industria financiera a través del Banco de Chile; en la producción y distribucion de cervezas, vinos y gaseosas en Chile y Latinoamérica con CCU; en el área del transporte marítimo, como accionista referente de la alemana Hapag-Lloyd a través de la Compañía Sudamericana de Vapores; en puertos y logística, con SAAM; en la industria de los cables de cobre, como accionista de la francesa Nexans; y en manufactura de envases flexibles, a través de Techpack.
Más información: www.quinenco.cl